Invertir en Medio Ambiente

El embalaje de un producto cumple diversas funciones, como la protección del mismo para que no sufra daños durante su transporte, el ahorro de espacio también en el transporte y por último, en algunos casos, sirve de reclamo para los consumidores (por su diseño, por su manejabilidad, por su ligereza, etc.) Más del 90% de los embalajes que se transportan por medio de camiones, trenes o aviones son cajas hechas de cartón ondulado. El cartón ondulado es uno de los materiales de embalaje más reciclados en todo el mundo. Formúlese en su empresa la siguiente pregunta: ¿cuándo fue la última vez que se analizaron a fondo los productos, el embalaje y la logística, y cómo estos elementos repercuten el uno en el otro?. Con frecuencia un pequeño cambio en la forma de un producto o en su embalaje puede producir una serie de mejoras en lo que respecta a su fácil manejo, reducción de almacenamiento, utilización de menos materiales y ahorro de dinero. Pensar, por tanto, en los embalajes que se utilizan, no es una tarea para nada inútil, sino todo lo contrario, que puede llevar a invertir algo de dinero en la investigación de los mismos con el fin de perfeccionarlos. De este modo, a la larga, ese pequeño dinero empleado quizá se transforme en importantes beneficios y por supuesto también para el medio ambiente. Un ejemplo de esto lo encontramos en una empresa que fabrica pañuelos y toallitas de papel. Durante dos años se dedicó a estudiar y modificar algunos de sus productos. El equipo reelaboró una caja de embalar que no había sido cambiada en 30 años. Recortando 10 centímetros a la solapa superior consiguieron ahorrar 360.000 euros en una de sus plantas. Una vez más la empresa redujo sus costes mientras beneficiaba al medio ambiente. Muchas empresas prestan gran atención al desarrollar sus nuevos productos, pero desafortunadamente el embalaje es dejado siempre para lo último. Se diseña después del producto, cuando es demasiado tarde para hacer cambios significativos en la composición, forma, resistencia y otras cualidades del producto. Lo correcto sería desarrollar dentro de un mismo proceso tanto el producto como su embalaje. En beneficio de todos, a la hora de utilizar las papeleras hemos de recordar estas normas básicas.